En México, la construcción de un mundo de objetos y símbolos como eje articulado de nuestra noción de patrimonio cultural está íntimamente ligada a los grandes acontecimientos históricos que han perfilado el rostro nacional.

En particular, la dimensión prehispánica ha sido el horizonte privilegiado, por lo menos desde el siglo XVIII, en el cual la sociedad puede imaginarse como una pluralidad de tradición milenaria común; cuando nos vemos y conocemos el legado prehispánico, reconocemos las multiples raíces que nos conforman pero, al mismo tiempo, nos asumimos como una colectividad con un pasado común.INAH

Historia de la odontología de los mayas

La historia de la odontología maya se extendió por el Sur de Yucatán, parte de Guatemala y Honduras en el año 600 D.C. con una civilización que no consumía azúcar y que su sociedad tenía la costumbre de limpiarse los dientes después de las comidas. Sin embargo, este pueblo no estuvo exento de caries dental desde los tiempos más remotos.

F 9.2Ello se debió a una dieta relativamente blanda, muy rica en carbohidratos y pobre en proteínas y vitamina C, que también provocó un índice elevado de periodontitis (inflamación de las encías) dentro de la población maya.

Por otra parte, según los vestigios encontrados, los mayas tenían la costumbre de aserrarse los dientes dejándolos como dientes de una sierra.

Pero si por algún vestigio arqueológico es conocida esta civilización es por su capacidad de realizar incrustaciones o mutilaciones dentales con piedras semipreciosas de carácter religioso y social, pero sobretodo estético, y su tecnología era notable observando la preparación de la cavidad dental de las piezas a tratar.

Para los mayas sus dientes y su sonrisa tenían una gran importancia y denotaba rango social y belleza.

Incrustaciones dentarias del pueblo maya

Existen muchos vestigios arqueológicos sobre la odontología del pueblo maya, en el Sur de México y Norte de Centroamérica, mayormente en Guatemala. Estos vestigios ofrecen una considerable información morfológica y paleontológica, a la vez son clave potencial para interpretar rasgos ideológicos de orden religioso y cosmogónico, como en el caso de las incrustaciones dentales de jade y otros materiales, donde los mayas expresaron una ideología mítico-política mediante una alta tecnología odontológica ejecutada para fines religiosos.

Las formas en que se realizaban las incrustaciones o mutilaciones dentarias eran varias y siempre se localizan en las caras proximales y los bordes incisales de los dientes anteriores, lo cual puede observarse hasta el día de hoy en la población de la Península.

El corte que se hacía en las partes libres de los incisivos quedaba dividido por escotaduras rectangulares o triangulares, lo que denotaba belleza.

El análisis odontológico de las incrustaciones dentales mayas demuestra que eran efectuadas en la persona viva y siempre en piezas anteriores exentas de caries.

La cavidad se realizaba con un taladro rudimentario, empleando cuarzo como abrasivo por su dureza. La incrustación podía ser de jade, amatista, hematita, turquesa, cuarzo, cinabrio o pirita de hierro. Finalmente, se fijaba la incrustación con un ajuste perfecto a la cavidad mediante un cemento de fosfato de calcio.

La Herencia de la Odontología Maya se ve reflejada hasta hoy día en la exactitud de los cortes en piedras preciosas y semipreciosas así como en el trabajo artesanal en metales y  cerámicas.